viernes, 13 de abril de 2012

La VII Campaña de Zhenoghaia


Pocas veces he hablado de la séptima campaña que dirijo de Zhenoghaia. Os parecerá extraño que tras tantos años de Zhenoghaia tan solo haya dirigido siete campañas, pues bien esto es debido a la extrema longevidad de cada una de las campañas que he dirigido en esta ambientación. Todas y cada una de ellas han creado, por decirlo de alguna manera, la ambientación actual y su pertinente cronología. Cabe destacar que antaño, cuando había varios MZ's dirigiendo en el mismo momento histórico, nos enviábamos los resultados de cada capítulo de campaña a una lista de correo. Teniendo en cuenta que cada capítulo contenía unas 10-14 partidas eso generaba una cantidad ingente de material en forma de sucesos importantes que tenían relevancia en el desarrollo del mundo vivo al que llamamos Zhenoghaia.

La VII es una campaña titánica, llevamos jugándola más de cinco años, la cual empezó incluso antes de que empezara a plantearme siquiera el reescribir todo el material del juego para una edición publicable. Hubo un año que manteníamos un saludable ritmo de 4-5 partidas al mes y teniendo en cuenta que nuestras sesiones acostumbraban a durar entre 8-10 horas, podéis imaginaros la cantidad de páginas y páginas de desarrollo de metatrama que supone eso. Cuando terminaban las sesiones reunía las notas redactadas durante la sesión y obtenía unas cuantas líneas alternativas para futuras partidas y para poder ir extendiendo las consecuencias de las acciones de los personajes en cuanto al mundo que les rodea.

Básicamente el punto de partida es el que me suscitó más interés a la hora de escoger un momento histórico concreto para ambientar el juego que estaba a punto de escribir. Al principio gracias a las primeras (intensas) sesiones esbocé una idea más o menos detallada de lo que iba a ocurrir por parte de las fuerzas del OCCULUM, aunque claro estaba que los personajes iban a poner de su parte para frenar todo aquello que se interpusiera en su camino, ya sean AGENTES del gobierno, traidores o aberraciones experimentales. Pues bien a través de estas primeras sesiones decidí invertir un poco de tiempo en escribir algo más conciso y empezar la que sería mi séptima campaña de Zhenoghaia, ubicada 25 años después de la Guerra Lináica contra la raza draconiana y unos 30 tras el ascenso del OCCULUM al poder en Ansalance.

Los personajes centrales son muy interesantes para llevar esta historia un escalón más arriba en cuanto a mis retos personales para con una campaña nueva. Tres de los primeros personajes eran principiantes como jugadores de rol, los otros dos son ya veteranos jugadores que jugaron íntegra la VI y parte de la V. El reto era mayor de lo que esperaba, pues los jugadores veteranos no iban a conformarse con vivir otra aventura épica que les llevara a intervenir en acontecimientos importantes, con ellos la cosa era un poco más complicada. Pero tenía un as en la manga, ninguno de ellos sabía aún lo que el nuevo gobierno de Ansalance tenía entre manos.

La primera sesión fué todo un éxito y pronto ellos y yo mismo esperaríamos algo más que mantenga la campaña en ese punto álgido e interesante (momento muy peligroso en cualquier campaña que se tercie) así que sin pensármelo dos veces empecé fuerte, incluyendo en las partidas subsiguientes momentos tensos con el OCCULUM de por medio para que los personajes vieran lo insignificantes que eran ante un poder tan grande como el de un país gobernado por una tiranía acerada e implacable. Uno de los jugadores es ahora el co-autor de la versión final del juego, además de una gran persona y amigo de toda la vida.

La campaña ha pasado por momentos muy intensos y otros que podrían catalogarse de decadentes, especialmente durante el año que uno de los jugadores estuvo ausente, viviendo en otro país. Como suele ocurrir, la vivencia de la campaña se saborea de forma distinta y en parte se enfría la intensidad cuando uno de los jugadores principales falta. Arreglamos este hecho lo mejor que pudimos y alegamos motivos de "deber" para con su personaje en el mundo de juego. A su regreso hubo un parón considerable que ha llevado meses entre partidas, pero bajo nuestras percepciones, no se ha perdido ni un ápice el interés. Aunque como muchos sabréis la vida personal siempre tiene otros planes para los roleros, así que intentamos obligarnos a coincidir más a menudo para continuar la campaña más épica jamás escrita para Zhenoghaia, pero la cosa tampoco avanzó demasiado, lográbamos quedar para jugar alguna partida, pero siempre acababa faltando algún jugador, así que finalmente nos vimos al borde del abismo, o inventábamos una forma de continuar o la campaña debería quedar a medias indefinidamente...

Así que poniendo pies en polvorosa hablamos sobre el futuro de la campaña llegando a la conclusión de que más valía jugar unas pocas horas a la semana que no jugar, de esa forma hemos instaurado "el día de Zhenoghaia" a partir de esta semana, se jugará cada miércoles una partida de 3 horas a partir de medianoche. Llegado a este punto podemos anunciar que la ambientación principal que hay en la versión definitiva de Zhenoghaia se ha jugado y se sigue jugando, quién sabe si en el futuro escribiremos un nuevo manual tras el resultado de esta VII, yo deseo hacerlo... y espero que cuando llegue el momento todos vosotros tengáis un Zhenoghaia en vuestras estanterías.

domingo, 18 de marzo de 2012

Vientos del Oeste

-Lady Kersner, estamos sobrevolando ya el Muro- Dijo la recia voz de Richardson que salía del altavoz del camarote de la aristócrata. Como era de esperar, el cálculo se había hecho correctamente, ningún görn de la compañía erraba en sus cálculos de rutas aéreas, pero Billburn era, si cabe, todavía más eficiente que el resto de aeronautas que la compañía contrataba.

El Muro de Fuego impresionó a Lady Kersner, había leído desde muy joven todos los diarios de los primeros exploradores aeronautas de la compañía Bugg, pero jamás lo había podido ver con sus propios ojos. Había visto fotografías y pinturas, incluso representaciones mágicas en el museo de Westeryn en la capital cuando todavía la magia no se consideraba maligna. Pero esto era muy distinto, ella se aferró a la baranda del camarote de proa y sintió un escalofrío, seguido de un leve cosquilleo en el estómago. Era realmente sobrecogedor, las llamas emergían sobre las espesas nubes negras, le costaba trabajo creer que hace poco más de un siglo todo aquello era solo fuego, que no había volcanes ni lava derramándose hacia el mar.

El aerobuque no había venido hasta aquí siguiendo una ruta especial y peligrosa simplemente para que la mayor accionista de la compañía de transportes Kersner & Philips viera el mayor y más característico paisaje del mundo. Habían acudido aquí porque los resultados de los experimentos YHM eran determinantes, la radiación mágica del lugar en ese punto concreto era tan alta que los cristales gravitatorios que han perdido su carga, volvían a funcionar rápidamente y se volvían tan potentes como si hubieran sido tallados y cargados de nuevo.

-Lady Kersner, estamos listos para hacer la primera prueba- Dijo el joven ghobb que había diseñado y calibrado la maquinaria para el experimento. Ella al escuchar la voz del ghobb, salió de su ensimismamiento y asintió, a la vez que miraba su reloj de bolsillo. En la bodega se encontraban todos, Ghanner, Sahalyam, Petzzon y Richardson, que pese a no saber absolutamente nada sobre iradiación mágica llevaba demasiado tiempo a bordo como para perderse el final del polémico y costoso experimento. Allí abajo hacía mucho calor, los tubos de cobre unidos a un mecanismo con centelleantes válvulas estaban cubiertos con una fina capa de porcelana en su base. En el centro de la bodega había unos soportes en forma de trípode que levantaban del suelo cinco enormes esferas de cristal YHM que a su vez estaban conectadas a unos gruesos cables de cobre que se perdían entre la maquinaria distribuida por la cabina de carga.

La señora tras revisar el panel de moderna tecnología élfica, activó la máquina moviendo una palanca. En el exterior del aerobuque se extendieron unos enormes brazos mecánicos similares a las alas de un dragón, la membrana que las unía hecha de una fina tela tejida con hilo de cobre, empezó a brillar con un leve resplandor azulado que poco a poco iba ganando intensidad. En pocos segundos los orbes de cristal gravitatorio empezaron a brillar con fuerza, la energía de la radiación estaba siendo conducida a través de los cables hacia ellos. Lady Kersner sonrió, pese a querer mantener oculto su sentimiento de júbilo. No supo muy bien que anotar en el cuaderno de su experimento pero estaba claro que debía empezar a pensar en cómo iba a mostrar estos resultados ante sus accionistas, ya que el ministerio antimagia considerará esto como acto ilegal o quizá terrorismo, a decir verdad Kersner no tenía demasiadas esperanzas en este proyecto.

Tras las revisiones pertinentes, el equipo comprobó que los YHM levitaban correctamente y que además, regulando las ruedas de potencia podían ajustar la altura a la que gravitaban de las planchas de plomo con las que simulaban un suelo terrestre. El equipo andaba de aquí a allá anotando lecturas y comprobando la temperatura de los conectores de cobre cuando de repente algo golpeó el casco con la suficiente fuerza como para desestabilizar las válvulas y crear un pequeño incendio en la bodega. El capitán activó la alarma y ordenó a sus dos artilleros que se dirigieran hacia las torretas defensivas. Harrsen y Kaddann eran dos görn entrenados en la West Fargo, años antes de la entrada en servicio de todas sus unidades al nuevo gobierno de Ansalance. Lady Kersner confiaba en ellos tanto como en su personal de seguridad privado, del que se servía en Puerto Sur, sabía que no dudarían ni un segundo, si su muerte podía servir para salvar vidas la darían sin pensarlo dos veces, ese pensamiento la tranquilizó.

Los görn, tras ajustarse los cinturones del asiento giratorio de la torre de artillería y ponerse las gafas protectoras de sol, abrieron los paneles de sus respectivos cañones para abatir con presteza a aquello que había golpeado el aerobuque. El incendio de la bodega se propagó hacia los paneles que protegían los cristales YHM que mantenían la nave a flote, los miembros del equipo seguían las órdenes de Ghanner que enfocaba la manguera de un extintor hacia las llamas que engullían el panel frontal, sabía mejor que nadie que si los cristales se sobrecalentaban podían apagarse, lo cual significaría un trágico final para todos, puesto que el aerobuque no disponía de alas que le permitieran un aterrizaje de emergencia. Kersner corrió hacia el puente demando, intentando ver que es lo que estaba pasando, pero allí solo encontró caos y a un capitán semielfo manejando los mandos concentrado exclusivamente en los indicadores de presión.

En el exterior las balas centelleantes cruzaban el aire intentando derribar a un enemigo rápido y letal. Harrsen gritaba tan fuerte que lograba acoplar la radio, Kaddan no podía escuchar nada, solo podía intuir que en estribor Harrsen había localizado al enemigo. Eran tres aeronaves monoplaza, metálicas y ruidosas, que habían logrado herir el aerobuque. Podían distinguirse las tres dagas negras de los Makalee, una famosa flota de piratas aéreos del norte del Viejo Mundo. Harrsen continuó disparando logrando impactar en la cola de uno de los monoplaza, poco antes de verlo explotar vió algo que le preocupó realmente, un galeón aéreo, que seguramente había logrado acoplarse desde arriba, pronto empezaría el abordaje... Lo que le hacía pensar que el combate no estaba destinado a derribarles, sino más bien a inmovilizarles.

Minutos después Kersner se encontraba en el puente de mando, a un palmo de su rostro tenía el cañón de una extraña arma de tres cañones, empuñada por un alto y robusto hombre de brazos tatuados con motivos tribales, probablemente perteneciente a alguna familia yurita. No hubo resistencia, los Makalee habían logrado una buena pieza ese día, no dejarían testigos. Kersner sabía como iba a acabar eso, le temblaban las manos y el corazón lograba bombear con tanta fuerza que podría haber estallado en cualquier momento, pero no lo hizo. Kersner dio un paso adelante y dijo: -Rindo este aerobuque, respeten nuestras vidas y habrán ganado una valiosa ingeniera para su flota, señores Makalee-

lunes, 12 de marzo de 2012

Nuevas iniciativas: Concurso

Entra en este mundo y que tu nombre sea grabado a tinta y fuego


Teniendo en cuenta la información dispuesta ya en el blog y la que se vaya sumando a través de vuestras preguntas os invitamos a que creéis un personaje con su correspondiente trasfondo y nos lo mandéis a zhenoghaia@gmail.com indicando como asunto: CONCURSO:“Nombre del personaje”.


Condiciones:
De todos los personajes que recibamos entre ahora y el 30 de abril, escogeremos como mínimo uno para incluirlo en una de las aventuras introductorias que están en desarrollo y que muy posiblemente se incluirá en el libro básico.


El ganador o ganadores, serán publicados en el blog y avisados mediante correo electrónico.


Trasfondo:
Todo personaje habrá tenido el pasado que más se ajuste a vuestros gustos y profesiones, la única condición es que vuestra situación actual es que ya no tenéis la cantidad de trabajo ni recursos que teníais antaño. Todos votasteis en las últimas elecciones por el Nuevo Gobierno del Occulum, quiénes prometían paz y prosperidad. Esa paz y prosperidad ha llegado pero ello también ha traído consigo un descenso de vuestros ingresos ya sea por actividades legales o ilegales. Muy posiblemente os veis un despojo de la gloria que tuvisteis en el pasado (que tuvisteis o que creíais tener) o simplemente sois supervivientes en busca de una nueva oportunidad.

Aunque hay más arquetipos y razas desarrollados en el básico, ponemos a disposición los siguientes para el concurso, ya que no requieren conocer la ambientación al detalle para crear un trasfondo adecuado:


Razas:
  • Humanos, elfos, ghobbs (medianos), görns (enanos), gnomos, yuritas (hombres y mujeres del desierto), Lishanos (humanos con capacidad para vivir bajo el agua), Wargianos (cambiantes wargo) y orcos.

Arquetipos:

  • Asesino, cazador de recompensas, cazador de bestias, ingeniero, mecánico aeronauta, forajido, miembro de la mafia, guardia personal, policía federal, justiciero, mercenario, rhider, explorador cartógrafo y explorador aéreo
No dudéis en preguntarnos si necesitáis información para completar vuestro trasfondo.


¡Un abrazo a todos y que Zhenoghaia guíe vuestros dedos a través del teclado!

domingo, 4 de marzo de 2012

AGENTES del OCCULUM

Los Agentes del OCCULUM, un nombre que causa terror en el corazón del pueblo de Ansalance. Desde que el partido político de la secta Luna Negra llegó al poder, estas criaturas han representado la autoridad y la mano ejecutora de la maquinaria política del país. Oficialmente se dice que este cuerpo de fuerzas de seguridad está compuesto por voluntariado o patriotas vocacionales que tras un duro adiestramiento se convierten en Agentes de la escala básica, la denominada "X" (o décima, según la nomenclatura arcana usada desde hace siglos) que se forma el grueso de las unidades de seguridad y el ejército del país.

Es cierto que la mayoría de ciudadanos los considera abominaciones peligrosas y a su vez implacables. Así pues al principio estos seres fueron presentados al populacho como policías al servicio de los órganos que se encargaban de detener y procesar a los practicantes de magia que se encontraran en territorio controlado por el OCCULUM. Durante mucho tiempo la población se preguntó si realmente este nuevo cuerpo de seguridad "especial" no eran realmente unas criaturas peligrosas para la seguridad civil. El Ministerio de Defensa, al cargo del proyecto de desarrollo Agente, anunció que su aspecto era la reacción natural a la preparación anti-magia que recibían todos y cada uno de los que pertenecían a esta unidad de élite. Aunque esa anunciación calmó en primera instancia al pueblo, son muchos los que todavía creen que son algo más que simples policías o soldados preparados para luchar contra la magia.

Durante los primeros años de servicio los Agentes fueron puestos a prueba en todo el país, como cazadores de hechiceros y herejes, dando como resultado miles y miles de practicantes (en su mayoría inocentes estudiantes de la doctrina sagrada) ejecutados públicamente. Aquello fue tratado con diestra habilidad por el gobierno como medida definitiva para la protección del país frente a los "terroristas" practicantes de magia. Con el tiempo fueron creándose más y más individuos y el cuerpo tuvo suficientes efectivos como para formar de nuevo un ejército, aprovisionado también con el más novedoso equipo bélico del mundo.

La mayoría de los integrantes de la escala X son criminales, insurgentes y rebeldes que de un modo u otro han acabado topando con el grueso muro del OCCULUM. Muy poca información acerca de su creación física se filtra fuera de los círculos gubernamentales, aunque cada vez son más los que saben que es lo que se les hace a los que se van a convertir en Agentes. Según algunas de estas filtraciones: primeramente se les somete a un proceso de "lavado mental" en el que se les convence de que su servicio al cuerpo les convertirá en solados de élite y que vivirán el resto de su vida con las mejores comodidades y con una dignidad que pocos pueden alcanzar. Tras eso se les inocula una toxina desarrollada por las esferas más secretas del partido político, que cambia el cuerpo y la mente de los futuros soldados para siempre... La llamada "Praxus Emtus Cadalis" o también conocida como "Praxinia". Provocando primeramente cambios en su musculatura, seguidamente sus niveles de calcio se modifican a nivel celular de modo que su estructura ósea se ve reforzada. Su cabello desaparece completamente, y sus ojos se tornan muy claros, dejando vetas oscuras visibles y reconocibles a simple vista. Se convierten en una máquina biológica pensada para ser un soldado perfecto capaz de resistir muy bien en entornos hostiles, carentes de alimentos y agua. Pueden ver perfectamente a través de la oscuridad y se dice que pueden resistir la mayoría de venenos, esto mucha gente lo sabe gracias a los rumores que circulan por todas las regiones del país aunque nadie puede asegurar que todo sea cierto, pero un macabro sentimiento colectivo hace pensar que no pueden estar equivocados...

Actualmente corre el rumor popular de que las fuerzas del OCCULUM se engrosan también con seres que voluntariamente se prestan a ello, incluso sabiendo el terrible aspecto que adoptarán tras el proceso y la pérdida de sus recuerdos. Pero es que hoy en día las victorias militares de los Agentes frente a los insurgentes se han hecho muy populares entre la población civil que, gracias a los medios manipulados de comunicación se difunden estas gestas como las pertenecientes a los antiguos relatos bélicos de la Guerra de los Dorados, y son muchos los que las creen. Ansalance ha estado poblado principalmente durante siglos por humanos que gracias a su naturaleza belicista han aceptado (casi) de buen grado el hecho de sentirse protegidos por este cuerpo de élite imbatible en combate.




La imagen pertenece al Artwork del cortometraje basado en Zhenoghaia "La Sombra del Sylffe" producida por RBS films

martes, 28 de febrero de 2012

Mercenarios

En Zhenoghaia la senda del mercenario no ha sido ni será jamás un camino fácil. La mayoría de estos seres coinciden en dos aspectos: o sobrevaloran sus propias capacidades o solo saben hacer aquello para lo que han sido adiestrados.

La mayoría de mercenarios que recorren estas tierras han sido ex soldados, gente que fue expulsada del ejército o que lo abandonaron debido a un desencanto con los principios morales de sus superiores o que simplemente creían que la retribución económica percibida era indigna por el uso de sus habilidades.

Sean cuales sean las motivaciones que empujan a alguien a convertirse en un especialista a sueldo, su vida no va a ser fácil. Los mercenarios no son bien vistos en ningún lugar del Planeta, son considerados perros sin dueño, seres que se aprovecharon de una formación y que traicionaron a su patria vendiendo sus servicios al mejor postor.

Es curioso que mientras estos son mal vistos por la sociedad, muchos de sus gobiernos dirigentes los han contratado innumerables ocasiones para ocuparse de aquellos trabajos en los que no se podía inmiscuir al ejército.

Existen muchos tipos de mercenarios pero todos ellos tienen ciertos aspectos en común: Son especialistas técnicos en alguna materia y sus valores se rigen por el monto de dinero ofrecido.

Aunque parezca extraño, nadie ha nacido jamás destinado a ser un mercenario. Normalmente esta clase de vida esta limitada a cierta cantidad de tiempo. No todo el mundo es capaz de traicionar a sus propios principios indefinidamente, algunos simplemente sobreviven hasta el momento en que encuentran un lugar donde se sienten cómodos o bien pagados, otros consiguen encontrar su razón de existir y otros, simplemente mueren como carnaza.

Un ejemplo de lo anteriormente dicho lo encontramos en la antigua West Fargo. Hubo un tiempo en que no todas las razas podían entrar a servir en el ejército, este hecho implicaba que muchos especialistas se buscaran la vida como mercenarios. Durante la antigua república, la West Fargo abrió sus puertas a todo aquel dispuesto a servir a su país consiguiendo que innumerables mercenarios engrosaran sus filas abandonando la vida del soldado de fortuna.

Al otro lado del charco, en el nuevo mundo, es conocida una gran entidad llamada Faskan. Faskan es una agrupación de antiguos legionarios de Linaes que fueron expulsados de las filas del reino por motivos religiosos. Es bien conocido que estos antiguos legionarios no tan solo han traicionado sus valores sino que además han traicionado al reino al aceptar servir a los drakonianos negros y atacar a sus antiguos protegidos a cambio de cantidades ingentes de riqueza.

Como bien dijo una vez un sabio amigo llamado Gouhat, “- Es tan mercenario aquel ingeniero que estudió durante años para mejorar el mundo y terminó traicionando sus principios al construir una gran arma destructiva por dinero, como el simple soldado que solo ha aprendido a matar y ahora lo hace por dinero. Todo se resume al valor que se le otorga al dinero y a si se está dispuesto a traicionar los principios que nos rigen por él.”

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(En voz baja) El otro día me encontraba cenando con mi hermano, se llama James y es un Patriota… quería pedirle información de primera mano sobre los mercenarios, algo con lo que sorprenderos y, al final, fui yo el sorprendido… me explico una reprimenda que el mando superior de las fuerzas aéreas Patriota, había soltado a unos novatos que habían menospreciado a un mercenario que pedía alistarse en la rebelión. El Falcon, un elfo llamado Riley los agarró por el pescuezo y los reunió alrededor de una fogata… Con voz tranquila y pausada… algo nostálgica, les dijo:

“Si yo, Riley Lodaram, Falcon de las fuerzas aéreas del llamado ejército rebelde de los Patriotas, antiguo guardián de la elegida, protector de Arkann y jinete del Dragón dorado Sinary, tengo derecho a hablar sobre lo que significa e implica la vida de mercenario es porque antaño, antes de descubrir cuál era mi función y razón de existir en este mundo, yo también lo fui…

Yo era un simple teniente de la Unidad de Bípodes de combate “Centauro III” de Alorf destinados en los Desiertos Eternos. Era un idealista, alguien que había crecido entre soldados y que solo conocía aquella vida. De verdad creía en lo que hacía… los bipedistas éramos la primera línea de defensa frente a las criaturas de los desiertos eternos, éramos la florinata, la élite entrenada para combatir cualquier mal que perturbara la antigua república.

En una misión de reconocimiento por el gran cañón de Sloogh Creek fuimos redirigidos para investigar unas antiguas grutas orcas… inteligencia nos dijo que una banda de forajidos orcos estaban probando un dispositivo capaz de controlar Garlaks, la gran bestia del desierto, para lanzarlos contra aldeas. Nuestra misión era, en caso de encontrar presencia orca, sanear el territorio. La palabra sanear no era ni más ni menos que utilizar toda la potencia de fuego disponible para no dejar ni rastro de la amenaza. Solo sé que desde mi posición pude ver a una familia orca y advertir a la unidad para que abortasen antes de que el capitán anulara mi sistema de control y comunicaciones y ordenara el ataque. Incapaz de hacer nada observé atónito como los misiles de las lanzaderas acopladas al cuerpo del bípode lanzaban un infierno sobre aquellos orcos indefensos. Puenteé el sistema de control y me crucé en la línea de fuego pero ya era demasiado tarde… fui apresado a la espera de consejo de guerra.

No fui condenado pero decidí abandonar el ejército en aquel mismo momento. Tiempo después descubrí que aquel bastardo que ocupaba el cargo de capitán en mi antigua unidad tenía un negocio de explotación de las minas de Sloogh Creek y que los refugiados orcos que buscaban en el cañón su nuevo hogar perturbaban su negocio. Aquel capitán había usado al ejército para sus propios fines y se había salido con la suya. ¿Como podía creer ya en una fuerza de defensa que podía ser manejada a su antojo por un corrupto?.

Mis pasos me llevaron a Penitence, al principio todo fue bien pero pronto, los pocos ahorros que aun me quedaban se terminaron… El Whisky, el juego y los espectáculos en el gran Saloon de Penitence habían nublado mi mente haciendo que ya no quedara prácticamente nada de aquel orgulloso soldado. Un día un fanfarrón imberbe con más estatus y dinero del que merecía me encontró durmiendo en el establo del Saloon, era triste decirlo pero al menos el calor de los caballos me permitía sobrevivir a las frías noches de invierno. Aquel estúpido reconoció el tatuaje que adornaba mi brazo derecho y me hizo una oferta que no pude rechazar… por una cama y comida empecé a hacer trabajitos ilegales para aquel estúpido. Poco a poco, dejé de ser un vagabundo para convertirme en alguien bien situado y considerado dentro del mundo del hampa. Hice cosas atroces, el alcohol, el Twizzy y la cantidad de New Dollars que se abultaban en mis bolsillos me hicieron olvidar cualquier tipo de principio. Hacia cualquier cosa y trabajaba para quien fuese si pagaban lo suficiente, tenia caballos, mujeres, las mejores armas y los mejores atuendos de todo el oeste de Ansalance.

Un día me contrataron para asaltar una diligencia, no era un forajido pero al ser un mercenario me podían contratar para lo que fuese. Me encontré con el cliente quien me presentó al grupo de mercenarios con quien haría el trabajo. Eran dignos de ver, sus sombreros de ala ancha agujereados, sus armas oxidadas, salva polvos con mugre de años y vestiduras más rasgadas que las telas del viejo molino de Silver Forest… Sin duda contratar a todo aquel grupo debía haber costado menos de la mitad que pagar por mis servicios. Seguimos las indicaciones, atacamos la diligencia y recuperamos el paquete que se nos había ordenado…, en la diligencia viajaban dos jovencitas, aquellos mugrientos bastardos las apresaron y trataron de violarlas… viendo sus ojos de terror algo afloró dentro de mi… ¿Qué estaba haciendo? ¿Qué había sido de aquel idealista que años atrás quería defender el mundo? Como un rayo mis manos apartaron las alas de la gabardina empuñando las dos potentes pistolas Eagle modificadas, no tuvieron tiempo para reaccionar, en un suspiro habían caído fulminados bajo el rugido atronador de las armas gemelas. Rescaté a las muchachas, las cargué en la diligencia y sin mediar palabra abandoné el lugar… Cuando las hube dejado a buen recaudo me convertí en un mercenario itinerante, alguien a quien poder contratar siempre y cuando  estuviera de acuerdo con el trabajo y quien además se había convertido en un fugitivo para el hampa de Penitence. Había recobrado una parte de mí.

No fue hasta que conocí a Anja Brown cerca de Blackstone en New Big Hall cuando encontré mi razón de existir… un fin mayor que me permitió redimir mis pecados y encontrarme a mí mismo.

He conocido la vida de mercenario, he saboreado sus virtudes, he sufrido sus penurias pero, si una cosa he descubierto es que todos y cada uno de nosotros podemos llegar a ser uno de ellos y perdernos por el camino.

El dinero no lo es todo, pero no es fácil darnos cuenta de esta gran verdad. Pasamos toda nuestra vida buscando progresar económicamente para vivir más y mejor pero de lo que no nos damos cuenta es que se trata de una vida vacía. Muchos tratamos de encontrar nuestra razón de existir y muchos más pasan de largo su vida sin encontrar esta razón jamás.

Así que jovencitos, cuando un mercenario pida alistarse, no volváis a menospreciarle jamás. Acogedle y enseñadle porqué luchamos: Somos patriotas, defendemos la antigua republica de la corrupción del OCCULUM, y quien sabe si nuestra cruzada se puede convertir en la razón de existir de aquel pobre mercenario sin rumbo…”


Riley Lodaram

domingo, 19 de febrero de 2012

George Sollet y la Capilla de los Caballeros


Mi nombre es Jefferson Orahann, un nombre que no les dirá nada, ni les recordará a nadie interesante. Soy un humano más en una ciudad en la que los nombres sureños no son escuchados, ni aparecen en los periódicos, ni tampoco se les considera Neohallianos por muchos años que pasen viviendo en la gran urbe de New Big Hall. Aunque mi historia es de aquellas que merecen la pena, y les aseguro que aunque mi apellido sureño les recuerde a aquella imagen entrañable de vendedores de antigüedades o a aquellos libreros que venden pequeños tomos ilustrados de criaturas marinas en el puerto Timm como El Orahann Blanco, este relato quizá sea mucho más interesante para ustedes, que de bien seguro querrán saber porqué un sureño de piel tostada se interesa en informar a su ilustre gremio sobre un importante hallazgo.

Me encontraba sentado en mi butaca de piel Alorfiana, observando la vieja pantalla retransmisora, sin demasiado interés debo decirles, las agresivas carreras del equipo de vuelo de Reeppak nunca han llamado demasiado mi interés. Así que por tener algo de entretenimiento aquella noche decidí ir al saloon de Himlick de Görntown, fue en ese preciso instante cuando el teléfono sonó, y eso para mi caballeros, siempre es una sorpresa. Así que corrí a contestar la llamada y la voz que escuché me pareció propia de un hombre culto y instruido, eso lo sé porque a lo largo de mi vida he conocido a muchos. Pues bien, ese hombre decía conocer algunas de las publicaciones que mi tío Joseph había hecho hacía ya muchos años. Mi tío no escribía sobre criaturas marinas, ni tampoco vendía antigüedades, cartografiaba y estudiaba las complejas estructuras de la tierra, creo que ustedes lo llamarían "geólogo". Este caballero me preguntó si poseía algunos números concretos de la revista "Itinerantes", números que han sido prohibidos por el Ministerio OCCULUM hace ya cuatro años. Cuando comprendí lo que me pedía y la gran cantidad que me ofrecía por esos números decidí no arriesgarme a contestar telefónicamente y decirle que no los podía tener porque están prohibidos, pero que le enviaría el resto de números si los deseaba para su colección.

El hombre, tras una pausa accedió y me dio una dirección y una hora en la cual esperaría el paquete. Siempre he tenido espíritu valiente y esa noche no tenía nada mejor que hacer, y conocer a alguien interesado en los tomos de mi tío me suscitó un gran interés, fuera quién fuera no me había dado su nombre y yo tampoco había reparado en ello hasta haber colgado el teléfono, pero no importaba quizá era mejor así... Así pues tras una exhaustiva búsqueda até todos los números del Itinerantes que me había pedido y tras coger algo de tabaco y mi pipa más elegante me marché con el abrigo en el hombro, tapando cuidadosamente el fardo con contenidos prohibidos.

Cuando llegué a la dirección que me había indicado contemplé asombrado el edificio neoclásico que tenía delante, no me malinterpreten caballeros, pero pocas veces me asombro por la arquitectura pre-OCCULUM. En la entrada había un hombre delgado ataviado con una chaqueta larga y un sombrero de piel al más puro estilo Providentiano. Tras observarme desde la puerta me hizo un gesto para que me acercara, he de decir que me asustó un poco su aspecto, pero algo me dijo que ese hombre realmente me esperaba. Así que intentando no vacilar me acerqué y esperé a que hablara, el hombre me miró fijamente y esperó a que llegara. Destapé el fardo para mostrarle lo que había traído y él levantó su mano enguantada en una negra piel y me dijo que esperara, que le siguiera. Me llevó al interior y tras un incómodo silencio en el ascensor me llevó a una sala en la que me esperaba el hombre que probablemente había hablado conmigo por teléfono. Ese hombre iba vestido de una forma impecable, pero no parecía un erudito, sino más bien un periodista o un maestro de escuela, nunca he encontrado la diferencia entre ambos. A través del cristal de la puerta, la sala parecía mucho más pequeña, en realidad era mucho más grande que la de mi humilde apartamento y mucho mejor nutrida, tanto sus paredes como el suelo alfombrado.

George Sollet era su nombre, me dijo que no debía preocuparse por hablar libremente, y me sirvió un vaso de whisky, y aunque no entiendo demasiado de bebidas, aquella debía ser muy adecuada para la reunión, puesto que la botella tenía impresa una etiqueta con formas exquisitas. No probé trago, al acercarme el vaso a la boca el poderoso olor a alcohol me hizo cambiar de idea al instante. Tras aclimatarme a su neutral tono de voz, me di cuenta de que ese hombre se movía de forma muy metódica y su porte a la hora de sostener el monóculo mientras observaba los números del Itinerantes indicaba pautas que delataban muchas cosas. No se lo pregunté pero ese hombre probablemente había sido militar. Tras el riguroso examen dejó sobre la mesa un sobre con más de cuatrocientos dólares, son tiempos difíciles así que acepté y me despedí cordialmente y me dirigí hacia el pasillo donde estaba el ascensor. En ese momento viví los segundos más tensos de toda mi vida.

El sonido de los disparos venía desde abajo, me asomé por el hueco de la escalera y vi a esos paliduchos lampiños del gobierno abriendo fuego contra el ayudante de Sollet. El miedo me recorrió el cuerpo, escuché el sonido de sus pesadas botas subir por las escaleras más rápido que cualquier humanoide normal, pude reaccionar a tiempo y logré esconderme tras una columna justo al lado de las escaleras que llevaban al siguiente piso. Compréndanme caballeros, no soy un valeroso pistolero, de hecho jamás he usado un arma y tampoco tendría valor para defenderme de seres como esos. En pocos segundos vi salir a Sollet de su habitación y revólver en mano dirigirse al pasillo donde se encontró con los macabros policías que venían a por él. Me sorprendió que no abrieran fuego para contestar los disparos de Sollet, uno de ellos utilizó su sable para amputar la mano que empuñaba el revólver mientras el otro lo inmovilizaba, en menos de cinco minutos se habían llevado a Sollet y habían matado a su ayudante. Yo de algún modo me sentía culpable, quizá la tenencia de las revistas le pondrán las cosas difíciles cuando registren su apartamento.

Así que decidí entrar a recuperar los números, no quiero parecer un vulgar ladrón, pero todo aquello me había sobrecogido y me pareció importante recuperar las revistas, aunque después de ver como habían capturado a Sollet, quizá los números del Itinerante eran solo el menor de sus problemas. Y este es el momento de mi historia que creo que puede serles de gran interés, entre los documentos que habían en el cajón donde imagino que guardaba su revólver encontré una carpeta con un mapa subterráneo interconectando diversos puntos de la ciudad mediante túneles, que llevan a un lugar bajo tierra que Sollet llama "La Capilla de Zhenoghaia". No soy religioso, pero mi tío siempre hablaba de que en la capital los Caballeros de Zhenoghaia se habían escondido durante el final de la guerra, y que almacenaban un gran poder divino. Si estos planos les pueden llevar a la capilla, estaré encantado de reunirme con ustedes y de llegar a un acuerdo que pueda beneficiarnos a ambos.

domingo, 12 de febrero de 2012

Strahdegic Saloon

"Si alguna vez has estado en New Big Hall, en la vieja calle del Pertrecho, has visto el Strahdegic y has aprendido que hay cosas que ni los dioses son capaces de cambiar"

Conocido en todos los estados de Ansalance y por (algunos temido) es el Saloon Strahdegic, un lugar en el que puede encontrarse cualquier cosa imaginable, habitualmente fuera de la ley o justo en el margen que la rebasa. Es mucho más que un saloon cualquiera, sus 25 pisos están concienzudamente diseñados para satisfacer los vicios de aquellos que pueden pagarse una noche en este famoso y polémico saloon.

Su historia remonta a los viejos tiempos de la república del presidente Gerald Johnson. Fundado por el probablemente más famoso mediano de la historia moderna de Ansalance, Sodown Smith. Un mediano que nació pobre, que se lanzó a la aventura de recorrer el mundo y que llegó a ser presidente electo de los Estados Unidos de Ansalance. Sus estrategias comerciales le llevaron a fundar durante los primeros años un pequeño saloon a las afueras de Providentia, llamado Jumbo, que debido a la fama de las gestas que había llevado a cabo acabó ardiendo causando además un gran revuelo en la ciudad. Años más tarde los ingresos de Smith fueron creciendo y logró hacerse con un solar en la capital, en el peligroso distrito Blackstone, que vio nacer al que algún día se convertiría en el más grande y famoso saloon de la historia de Ansalance.

Su interior es realmente sobrecogedor, tras las puertas abatibles clásicas en los saloon de la periferia del estado, se encuentra el espacio más frecuentado por los viajeros y Rhiders de todo el país. Dispone de decenas de mesas en las que a casi todas horas se juega y se apuesta, a la derecha al fondo se encuentra el conocido escenario, donde se dice que S.Smith se enamoró de la que en el futuro sería su esposa, Lady Dana Morris (más conocida en todo el país como la bailarina Lulú). Al lado se encuentra el espacio para el pianista y la banda, durante años ese puesto ha estado frecuentado por los mejores pianistas de Tonk y Foxtrot de todo Ansalance, o al menos eso es lo que afirmaba el propio dueño. La barra no pasa desapercibida en este lugar, se trata de un espacio grande, incluso para las dimensiones de la sala principal. Aquí se sirven todo tipo de bebidas alcohólicas, aunque se sabe que durante los últimos años de la regencia de Smith en el Strahdegic también había bebidas no alcohólicas importadas de todas partes del mundo, como el Fraggark, una bebida lináica muy popular entre los exóticos minotauros del otro lado del mundo.

Los cinco pisos superiores están dedicados al juego y a las apuestas de alto nivel, sus salas disponen de barras independientes y de moderna tecnología élfica de recepción de imagen. Pantallas gigantes retransmiten carreras de aeronaves de los lejanos desiertos de Utha, Bakinher y Shaffad, así como las de los estadios de la región controlada por Bork. Las carreras de aeronaves no están muy extendidas en el estado de la capital, de hecho son muy pocos los que encuentran diversión a las carreras de aeronaves entre la población del Este. Sin duda puede saberse casi a simple vista que el Strahdegic es mucho más que un simple saloon, es un lugar en el que se encuentran todos aquellos vicios que Smith ha encontrado a lo largo y ancho del mundo durante sus viajes. Algo que ha hecho que la sombra de su persona se mantenga incluso hoy en día.

Las chicas son también el punto fuerte de este lugar. No todas las que trabajan en el Strahdegic son prostitutas, también hay bailarinas y cantantes profesionales venidas de todas partes del Viejo Continente. El prestigio que se ha ganado el saloon con los años es bien merecido y extendido por todos los artistas que pasan por él. La norma básica que Sodown estableció a sus empleados era que todo artista contratado para llevar a cabo un espectáculo en el saloon (o en cualquiera de sus salas adaptadas para ello) debía tener unos aposentos magníficamente acondicionados y bien surtidos de comida y bebida, algo que él como mediano apreciaba muchísimo. En el Strahdegic han actuado figuras de gran renombre del mundo del espectáculo, tales como Alyn Fareelas, Evelyn Cartner y la gran Celine Swan. En tiempos pasados incluso algunas personalidades importantes de la política Ansaliana habían acudido a disfrutar de un buen espectáculo.

Los niveles superiores están dedicados al alojamiento, divididos en diversos niveles de lujo. Desde el más sencillo (pero lujoso en comparación con lo habitual en el distrito de Blackstone) hasta lo más extravagante y perverso. Se dice que Smith quería dar cabida a cualquier fantasía que pudieran tener sus clientes. Hay salas temáticas, decoradas con plantas exóticas artificiales imitando a las que hay en las lejanas junglas de Linaes, salas decoradas e iluminadas con la intención de simular el fondo marino e incluso salas con hielo y nieve que según se dice ha sido traída del norte del Viejo Continente. Todas estas extravagancias le han dado parte de la fama que tiene hoy en día el Strahdegic, tanto como saloon como expositor de lugares exóticos en los que el viejo mediano ha estado a lo largo de su vida.

Otra de las leyendas que han recorrido el país a lo largo y ancho es la del subsuelo del saloon. Se cuenta que es una compleja red de túneles en las que hay celdas en las que el dueño S.Smith tenía encerrados a sus enemigos y rivales mafiosos. También circula el rumor de que había logrado criar a un garlak (criatura reptiliana y carnívora de los desiertos) en el interior de estas peculiares mazmorras. Se cuenta que en la última planta del edificio se halla el despacho personal de Sodown Smith, una sala repleta de libros y de objetos exóticos venidos de los lugares más remotos del planeta al igual que decenas de fotografías enmarcadas de algunos momentos importantes de sus aventuras. Tiene un balcón desde el que se puede disfrutar de una maravillosa vista de la ciudad, en el cual tiene un telescopio único en el mundo hecho por un ingeniero görn famoso, llamado Gardoom Fergänn. La leyenda dice que hay un pasadizo que lleva hacia las mazmorras por donde tirar a sus rivales para después ser devorados por el garlak...

Todo el edificio está impregnado por una pátina melancólica que recuerda a tiempos pasados en los que la oscuridad se hallaba lejos, más allá de las fronteras de Ansalance. Hoy e día el saloon está gobernado por la hija de Sodown, Olanna Smith una señora de la mafia que controla con mano de hierro el distrito y que mantiene el saloon como su centro de operaciones, siendo actualmente un vago reflejo de lo que una vez fue, quedaron atrás los días de las grandes actuaciones de artistas famosos y las grandes fiestas organizadas por el ex-presidente Smith...